
Monopolio autorizado: el ENRE otorga a Vicuña el control casi total del corredor energético y desata una crisis institucional
Desde la provincia el EPRE fue el primero en mostrar la posición legal del tema Editar epigrafeEditar embed La reciente publicación en el Boletín Oficial de la Resolución ENRE 79/2026 ha desa...
Desde la provincia el EPRE fue el primero en mostrar la posición legal del tema Editar epigrafeEditar embed
La reciente publicación en el Boletín Oficial de la Resolución ENRE 79/2026 ha desatado una tormenta política y técnica en la provincia de San Juan. Lo que el Ente Nacional Regulador de la Electricidad presenta como un paso para el desarrollo minero, es denunciado por actores locales y empresas competidoras como una "expropiación regulatoria" de la infraestructura pública en favor de Vicuña Argentina S.A. (operadora de Josemaría y Filo del Sol), otorgándole el control casi absoluto del corredor Nueva San Juan – Rodeo (500 kV) por los próximos 25 años.
El "Monopolio de Facto": Cifras de un reparto desigual
El núcleo del escándalo reside en el otorgamiento de una prioridad de uso del 90% sobre la capacidad de transporte remanente del corredor. Según cálculos de CAMMESA citados en el expediente, la capacidad remanente de la línea es del 71% de 854 MVA, lo que equivale a unos 606,34 MVA. Al conceder el 90% de este margen, el ENRE le asegura a Vicuña Argentina aproximadamente 545,71 MVA de prioridad.
La desproporción es técnica y flagrante: la demanda máxima publicitada por Vicuña para sus proyectos es de 260 MW. Es decir, el ENRE ha decidido inmovilizar un volumen de potencia que duplica la necesidad real de la empresa, bloqueando el acceso a cualquier otro interesado durante un cuarto de siglo. Esta "exclusividad material" otorga a Vicuña el poder de control material sobre el acceso al corredor, permitiéndole decidir —o vetar— si otras obras públicas o privadas pueden sumarse a la estructura.
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